TIN (Tipo de Interés Nominal)

El TIN (Tipo de Interés Nominal) es el porcentaje de interés que una entidad financiera aplica a una operación —un préstamo, una hipoteca o un depósito— sin tener en cuenta ni las comisiones ni los gastos asociados, ni el efecto de la frecuencia con la que se capitalizan los intereses. Es, en cierto modo, el precio "de etiqueta" del dinero: lo que el banco cobra por prestarte, o lo que te paga por depositar tus ahorros, expresado como un porcentaje anual simple. El TIN es un dato necesario para calcular la TAE (Tasa Anual Equivalente), que sí incorpora comisiones, gastos y el efecto de la capitalización, y que por eso ofrece una imagen más completa y comparable del coste o rendimiento real de un producto. Es habitual que el TIN de un préstamo sea inferior a su TAE, porque a esta última se le suman las comisiones de apertura, estudio o mantenimiento. Del mismo modo, en un depósito con pagos de intereses más frecuentes que anuales, la TAE resultante es ligeramente superior al TIN, ya que cada pago de intereses empieza a generar, a su vez, nuevos intereses. Por este motivo, fijarse solo en el TIN de un producto puede llevar a conclusiones erróneas: dos préstamos con el mismo TIN pueden tener un coste real muy distinto si uno de ellos incluye comisiones elevadas. La normativa española obliga a publicitar siempre ambos datos, TIN y TAE, juntos en la información precontractual.

Ejemplo

Un préstamo personal anuncia un TIN del 6%. Si además cobra una comisión de apertura del 1% sobre el capital prestado, la TAE resultante será superior al 6% —por ejemplo, un 6,8%—, porque esa comisión se reparte como coste adicional a lo largo de la vida del préstamo.

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