ETF (fondo cotizado)

Un ETF (Exchange-Traded Fund, o "fondo cotizado" en español) es un tipo de fondo de inversión que, a diferencia de los fondos tradicionales, cotiza en una bolsa de valores igual que lo haría una acción: se puede comprar y vender en cualquier momento durante el horario de mercado, a un precio que varía en tiempo real. La mayoría de los ETF son "de gestión pasiva": en lugar de que un gestor elija activamente en qué empresas invertir, el ETF simplemente replica la composición de un índice de referencia (por ejemplo, el S&P 500 o el Ibex 35), comprando, en la proporción adecuada, todos los activos que lo componen. Esto permite a un inversor, con una sola operación de compra, obtener exposición diversificada a cientos o miles de empresas distintas. Al ser de gestión pasiva, los ETF suelen tener comisiones de gestión mucho más bajas que los fondos de gestión activa, en los que un equipo gestor cobra por intentar batir al mercado seleccionando activos. Los ETF son una de las herramientas más utilizadas en estrategias de inversión a largo plazo y de bajo coste, especialmente combinadas con aportaciones periódicas (DCA). Conviene diferenciar un ETF de un fondo indexado tradicional: ambos suelen replicar un índice, pero el ETF cotiza en bolsa en tiempo real mientras que el fondo indexado clásico solo se compra o vende una vez al día, a un precio de cierre.

Ejemplo

Un ETF que replica el índice S&P 500 permite, con una única compra de por ejemplo 500€, tener una pequeña participación en las 500 mayores empresas cotizadas de Estados Unidos, en lugar de tener que comprar acciones de cada una de ellas por separado.