Base imponible del ahorro

La base imponible del ahorro es la parte de la renta de una persona formada por los rendimientos del capital mobiliario —principalmente intereses de cuentas y depósitos, y dividendos— y por las ganancias o pérdidas patrimoniales derivadas de la venta de activos como fondos de inversión, acciones o ETF. A diferencia de la base general (que engloba el salario y tributa según una escala que varía por comunidad autónoma), la base del ahorro tributa con una escala progresiva propia y única para todo el territorio español, con tipos que van del 19% al 30% según el importe total: 19% hasta 6.000€, 21% entre 6.000€ y 50.000€, 23% entre 50.000€ y 200.000€, 27% entre 200.000€ y 300.000€, y 30% a partir de 300.000€ (tipos vigentes desde 2025, sin cambios anunciados para 2026). Estos tramos se aplican de forma progresiva y acumulada sobre el conjunto de rendimientos del ahorro y ganancias patrimoniales del año, no de forma independiente por cada producto o venta. Dentro de la base del ahorro también se pueden compensar ganancias con pérdidas patrimoniales del mismo año o, con ciertos límites, de los cuatro años anteriores, lo que puede reducir la factura fiscal final. Conocer esta escala es clave para entender cuánto se queda realmente Hacienda de cualquier beneficio obtenido al vender una inversión.

Ejemplo

Si vendes un fondo de inversión con una ganancia de 10.000€, esa ganancia entra en la base imponible del ahorro: los primeros 6.000€ tributan al 19% (1.140€) y los 4.000€ restantes al 21% (840€), un total de 1.980€ de IRPF sobre esos 10.000€ de ganancia.

Probar: Guía: cómo tributa el ahorro y la inversión en España